sábado, 23 de enero de 2016

Como Israel coopera con nazis anti-judíos


El régimen sionista gusta acusar a sus oponentes de “ser como Hitler”. Sin embargo, es el Estado israelí el que ha estado colaborando durante su historia con fuerzas nazis anti-judías.

Un ejemplo de ello es el apoyo otorgado por la entidad sionista al gobierno ultra y antisemita de Franjo Tudjman en Croacia, que reivindicaba abiertamente la herencia del régimen pro-nazi de Ante Palevic, líder del movimiento ustacha y del Estado independiente croata que existió durante la ocupación alemana de la entonces Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial.

Más recientemente, Israel ha estado apoyando a los neonazis del movimiento Bandera en Ucrania. Estas fuerzas están integradas en las milicias nazis de Svoboda (Libertad) y el Pravi Sektor (Sector Derechista) Ambos son campeones del racismo contra los judíos, los rusos, los negros y todos aquellos que no pertenezcan a su ideal racial.
Svoboda (Libertad) es el nuevo nombre adoptado por el Partido Nacional-Socialista de Ucrania. Su líder, Oleg Tiahnibok, ha llamado a “liberar a Ucrania de la mafia moscovita y judía”. Cuando John Demyaniuk fue condenado en 2010 por su papel como guardia del campo de concentración de Sobibor, Tiahnibok viajó a Alemania para apoyar a este “combatiente por la verdad”.

En lo que se refiere a Pravi Sektor, ha escogido como logo la Cruz de Odín, un símbolo del “poder blanco”. Él reivindica también la figura de Stepan Bandera, colaborador de los nazis durante la invasión de la Unión Soviética y que masacró a decenas de miles de católicos y judíos en el Este de Polonia. Todo esto no impidió a Bernard-Henri Levy, lobbista en jefe de Israel, ir solemnemente a Kiev para apoyar el golpe de estado de estos grupos extremistas contra el presidente Viktor Yanukovich en febrero de 2014.

Como sucedió en el caso de Croacia, el gobierno israelí no se inmiscuye demasiado abiertamente. Él reparte las tareas entre él mismo, los lobbies sionistas en EEUU o Francia y personalidades que actúan en el mundo mediático y político, como Bernard-Henri Levy y Bernard Kouchner, antiguo ministro de Exteriores francés durante el gobierno de Nicolas Sarkozy. Sin embargo, esta vez el papel jugado desde detrás del telón por el régimen de Tel Aviv ha acabado por salir a la luz.

Algunos medios israelíes han publicado que Reuven Din El, embajador de Israel en Ucrania, se reunió con Dimitro Yarosh, uno de los líderes del Pravi Sektor, para concluir un acuerdo de cooperación. Alyaexpress, una agencia de prensa israelí, y el periódico Haaretz señalaron que militares israelíes de origen ucraniano han creado una pequeña unidad llamada “los cascos azules”. Su líder manifestó que “Yo no pertenezco a Svoboda, aunque sirvo bajo sus órdenes. Para mí, ellos son como hermanos”. El periódico Jerusalem Post confirmó que “jóvenes judíos de organizaciones sionistas han aportado un apoyo logístico a Svoboda”.

¿Cuál es el interés israelí de apoyar a estos nazis anti-judíos? Varios objetivos son posibles: 1. Ayudar a EEUU en contra de Rusia. 2. Favorecer al nuevo régimen en Ucrania para crear oportunidades de negocio con Israel. 3. Crear un ambiente hostil a los judíos en Ucrania para presionar a éstos para que emigren a Israel.

En resumen, Israel no muestra ningún reparo en cooperar con nazis anti-judíos, ni con el EI en Siria, ni de enviar mercenarios a diversas regiones del mundo, como Georgia, África y América Latina. Allí, ellos apoyan a regímenes culpables de graves crímenes, cuya comisión se hizo posible gracias a las técnicas enseñadas por los israelíes. No se trata, pues, de una “democracia que lucha en autodefensa”, sino de un exportador en serie de terror y violencia.


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