sábado, 24 de enero de 2026

Egipto advierte sobre oleada de desplazados forzosos desde Gaza a Europa

El presidente egipcio, Abdel Fatah al-Sisi en un discurso con motivo del 74.º aniversario del Día de la Policía de Egipto, 24 de enero de 2026.

El presidente de Egipto, Abdel Fatah al-Sisi, ha advertido que lel desplazamiento forzoso de los palestinos de Gaza provocaría una afluencia de migrantes hacia Europa.

Durante una ceremonia celebrada este sábado con motivo del 74.º aniversario del Día de la Policía de Egipto, el mandatario ha subrayado la necesidad de “detener las prácticas sistemáticas contra el pueblo palestino en su tierra ocupada y rechazar cualquier intento o esfuerzo para desplazarlo de su patria”, puntualizando que el desplazamiento de los palestinos significaría la liquidación de la causa palestina.

El Cairo se opone a los intentos de fragmentar a los Estados regionales o de crear milicias y entidades paralelas que operen fuera de los ejércitos e instituciones nacionales, ha declarado el dignatario egipcio.

Además, ha advertido que la salida de alrededor de 2,5 millones de palestinos de la Franja de Gaza conducirá a una ola de desplazamiento de cientos de miles hacia Europa y los países occidentales.




Al enfatizar la necesidad de la implementación total de la tregua pactada en octubre de 2025 entre el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) y el régimen sionista, y frustrar cualquier intento de eludirla, ha exigido el inicio inmediato de la reconstrucción de la Franja para hacerla habitable.

En este sentido, Al-Sisi ha repudiado que, a pesar de un acuerdo de alto el fuego, Israel sigue llevando a cabo una campaña de “violencia sistemática contra los palestinos en sus tierras ocupadas”, algo que es “rechazado categóricamente por Egipto”.

“Reitero la necesidad de garantizar la entrega continua de ayuda humanitaria a nuestros hermanos y hermanas en Gaza y de implementar plenamente la segunda fase del acuerdo”, ha puntualizado.

Previamente, la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza informó que Israel había violado más de 1200 veces la tregua.

Durante la misma jornada del sábado, el régimen de Tel Aviv asesinó a 2 niños palestinos, aumentando el número de personas asesinadas desde la tregua a 483, mientras que el total de heridos ha llegado a 1313, según la agencia oficial de noticias palestina WAFA.

Desde octubre de 2023, cuando el régimen de Israel inició su genocidio en la Franja de Gaza, más de 71 650 palestinos han sido asesinados y 171 391 han resultado heridos, en su mayoría mujeres y niños.



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Gaza en venta: Trump presenta en Davos un Dubái sobre las ruinas




Gaza en venta: Trump presenta en Davos un Dubái sobre las ruinas
- Mientras siguen los bombardeos y mueren bebés de frío, Washington convierte la Franja en un render inmobiliario

El 22 de enero de 2026, en el Foro Económico Mundial, la guerra se tradujo a lenguaje de inversores. La Administración de Donald Trump presentó una “nueva Gaza” con rascacielos frente al mar, puerto, aeropuerto y economía de libre mercado. Sin plan B. Lo anunció Jared Kushner, con el entusiasmo de quien vende un solar premium y no un territorio devastado.

El contraste fue inmediato. Ese mismo día, Israel mató a 16 palestinas y palestinos en 48 horas, tres periodistas, y una bebé de tres meses murió por hipotermia. La ayuda pactada seguía bloqueada: caravanas y tiendas no entran. La vida no estaba invitada a Davos.

El plan promete más de 100.000 viviendas empezando por la arrasada Rafah y culminando en Ciudad de Gaza. Kushner afirmó que ciudades para dos o tres millones se levantan en tres años. Factible, dijo. Factible si se ignora a quienes viven bajo drones y sin refugio. La reconstrucción como negocio llega después de la demolición.

La condición política es clara: desmilitarización total de Hamás. Washington y Tel Aviv la imponen como llave de cualquier avance. Trump habló de una Gaza “desmilitarizada, adecuadamente gobernada y bellamente reconstruida”, en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas. Belleza sin soberanía. Gobernanza sin derechos.

La letra pequeña es más cruda. La reconstrucción empezaría solo donde el desarme sea completo, es decir, en el 58% del territorio controlado por el ejército israelí, casi desierto. Más de dos millones de personas quedan al margen. El mapa manda; la población sobra.

Trump habló de “pequeños fuegos” y se atribuyó el alto el fuego. Los datos lo desmienten. Gaza sigue partida por la Línea Amarilla: 42% bajo control de Hamás, donde vive casi toda la gente, y 58% en manos israelíes, con demoliciones continuas y acceso prohibido. La ocupación no se congela; se administra.
La “fuerza multinacional” de la segunda fase se evapora por falta de candidaturas. Y Benjamín Netanyahu no apareció en Davos: desde 2024 pesa sobre él una orden de arresto de la CPI por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad. La silla vacía lo dijo todo.

En diciembre de 2025, el IPC retiró la etiqueta de hambruna tras mejorar la entrada de alimentos, pero advirtió que 1,6 millones de personas (77%) siguen en inseguridad alimentaria aguda. La emergencia no terminó; se normalizó.

Lo presentado no fue un plan de paz. Fue un dossier de inversión. Urbanismo colonial, reconstrucción sin retorno, mercado sin justicia. Gaza no es un render. Es un pueblo vivo al que quieren venderle el futuro después de arrasarlo.

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viernes, 23 de enero de 2026

Un niño de seis meses muere congelado en Gaza en medio del inhumano bloqueo de Israel

Una madre palestina llora a su hija Rahaf Abu Jazar, quien murió de frío en un campamento de tiendas donde se refugió con personas desplazadas, según los médicos, durante su funeral en el Hospital Nasser, en Khan Yunis, sur de la Franja de Gaza, el 11 de diciembre de 2025. (Foto de Reuters)

Otro bebé palestino ha muerto debido al frío extremo en el sur de la Franja de Gaza, mientras las familias desplazadas siguen sufriendo las duras condiciones invernales combinadas con los efectos persistentes de una guerra genocida israelí que ya lleva dos años.

Youssef Omar Abu Hammala, un bebé de seis meses, murió el viernes como consecuencia del frío extremo en la tienda de campaña de su familia en la zona de Al-Mawasi de Khan Yunis.

Con la muerte de Abu Hammala, el número de niños que han muerto en la franja palestina sitiada a causa del frío extremo desde el comienzo de la temporada ha aumentado a once.

Varios palestinos, la mayoría de ellos niños, han muerto en Gaza debido al intenso frío, mientras las familias desplazadas siguen soportando duras condiciones invernales agravadas por los efectos constantes de la guerra genocida y el asedio contra la estrecha franja.

Palestine Highlights
@PalHighlight

Three-month-old Palestinian infant died from extreme cold in the Palestinian refugee tents in Gaza.

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Los servicios de defensa civil y de ambulancias advierten que las bajas temperaturas están afectando gravemente a niños, ancianos y personas enfermas.

Los incidentes reflejan las peligrosas condiciones humanitarias en la Franja de Gaza, especialmente para los niños y las familias desplazadas que viven en tiendas de campaña débiles que no son adecuadas para el clima frío.

Las familias de Gaza sufren la falta de refugio y atención médica, y la ausencia de calefacción debido a la escasez de combustible causada por el bloqueo israelí.

La mayoría de los más de 2 millones de habitantes de la Franja de Gaza ya han sido desplazados varias veces; el frío intenso y las lluvias torrenciales no son sólo un cambio estacional, sino en última instancia una amenaza a la supervivencia.

Una serie de tormentas invernales ha provocado recientemente inundaciones generalizadas en zonas bajas y campamentos de desplazados.

Para muchos, la pesadilla se agrava por el derrumbe de edificios ya debilitados por las hostilidades. Sin refugio alternativo disponible, muchas familias desplazadas se han mudado a edificios estructuralmente precarios, donde las lluvias torrenciales y los fuertes vientos aumentan el riesgo de derrumbe repentino, convirtiendo estos espacios en refugios que ponen en peligro la vida en lugar de lugares de protección.

Según datos de la Oficina de Medios del Gobierno, la guerra genocida de Israel ha causado una destrucción masiva, afectando al 90% de la infraestructura civil de la Franja de Gaza.



Los bombardeos israelíes impactan varias zonas de Gaza

Las fuerzas israelíes realizaron el viernes nuevos bombardeos de artillería y disparos en varias zonas de la Franja de Gaza, en continuas violaciones del acuerdo de alto el fuego.

Vehículos militares israelíes abrieron fuego en zonas al este de Deir al-Balah, mientras que proyectiles de artillería apuntaron a partes orientales del campo de refugiados de al-Bureij, en el centro de Gaza.

Las fuerzas israelíes también bombardearon zonas al este de Khan Yunis, en el sur de la región sitiada. Testigos confirmaron disparos aleatorios desde vehículos militares israelíes al este de Khan Yunis.

La artillería israelí golpeó varios lugares al este de la ciudad de Gaza, dentro de zonas bajo control militar israelí.

Se informó de más bombardeos en las zonas del norte de Rafah, que sigue totalmente ocupada por las fuerzas israelíes.

Los palestinos están sufriendo una situación que se agrava debido al incumplimiento por parte de Israel de sus obligaciones en virtud del acuerdo de alto el fuego, que entró en su primera fase el 10 de octubre de 2025, incluida la apertura de los cruces fronterizos y la autorización para el ingreso a la Franja de las cantidades acordadas de alimentos, socorro, ayuda médica y materiales de refugio.

La brutal guerra de Israel ha matado a más de 71.500 personas, la mayoría de ellas mujeres y niños, y ha herido a más de 171.000 desde octubre de 2023.

Al menos 464 palestinos han muerto y casi 1.280 más han resultado heridos en ataques israelíes desde el alto el fuego.






domingo, 18 de enero de 2026

Irán y su Resiliencia Calculada

Iraníes marchan en Teherán, la capital, en condena de los últimos actos terroristas y disturbios, 12 de enero de 2026.

Esta semana, la República Islámica ha demostrado, al menos en el corto plazo, una notable capacidad para gestionar presiones simultáneas: ha contenido las recientes manifestaciones antes de que se convirtieran en un conflicto desbordado y ha evitado una intervención militar estadounidense directa.

Por Xavier Villar

Esta doble contención ha sido interpretada por algunas capitales occidentales como una estabilización pasajera, un respiro dentro de un entorno regional inestable. Sin embargo, desde una perspectiva estratégica más amplia, se trata de una pausa calculada, fruto de la habilidad política de Teherán para navegar entre exigencias internas y externas.

Lejos de responder a un cambio estructural en la política iraní, la aparente calma refleja una gestión pragmática de riesgos. La República Islámica ha logrado articular mecanismos de control y coordinación que limitan la escalada, mientras proyecta señales de firmeza frente a actores externos. Esta combinación de gestión interna y diplomacia indirecta con otros poderes internacionales permite a Teherán ganar tiempo y mantener su autonomía frente a la presión occidental, en un contexto en el que cada acción de Estados Unidos podría tener repercusiones de alcance continental.

Este enfoque contrasta con la visión dominante en Occidente, que tiende a analizar a Irán bajo categorías simplificadas: colapso inminente o confrontación abierta. Tales interpretaciones suelen ignorar el entramado de relaciones regionales, los intereses geopolíticos y la interdependencia energética que confieren a Teherán una posición estructuralmente resistente. La estabilidad observada no es un accidente ni el resultado de concesiones superficiales; es el producto de una estrategia deliberada que equilibra múltiples vectores de presión, desde la diplomacia indirecta hasta la gestión de la opinión pública y de las capacidades militares, evitando que ninguno de estos factores desencadene una crisis mayor.

En este sentido, la República Islámica demuestra un manejo de la política internacional que no solo prioriza la supervivencia, sino que también refuerza su posición como actor central en el equilibrio de poder regional y global, capaz de resistir presiones externas sin sacrificar los intereses estratégicos fundamentales.

El Dilema de Washington y la Fascinación por la Fuerza
En Washington, la política hacia Irán refleja una tensión interna persistente: la coexistencia de un deseo de demostrar fuerza con una profunda incertidumbre sobre los objetivos finales. Desde el entorno presidencial hasta los círculos estratégicos de la administración, persiste la pregunta fundamental de qué busca Estados Unidos en Irán y cuál debería ser el resultado deseado de cualquier política coercitiva o diplomática.

El presidente Donald Trump ha expresado públicamente su inclinación por acciones militares “rápidas y decisivas”, contrastando con la idea de guerras prolongadas que consumen recursos y atención pública sin resultados claros. Esta preferencia, alimentada en parte por experiencias previas donde ataques precisos se presentaron como éxitos, como en Caracas o en operaciones contra posiciones específicas del adversario, ha reforzado en determinados sectores la creencia de que un uso instrumental de la fuerza puede producir beneficios tangibles sin comprometer un compromiso a largo plazo.

Sin embargo, hay una paradoja en esta lógica. La proyección de fuerza carece de una definición clara de éxito político. ¿Se trata de modificar comportamientos específicos? ¿De restablecer la credibilidad de la hegemonía estadounidense? ¿O de influir en las agendas internas de un país soberano? La dificultad de responder a estas preguntas sin caer en simplificaciones retóricas es uno de los factores que ha llevado a una pausa estratégica.

Al mismo tiempo, la política de “presión máxima” ha acumulado costes sin ofrecer, hasta ahora, resultados claramente articulados. Las sanciones económicas y las amenazas de acción militar han tensado la economía y la vida política interna iraní, pero no han producido el tipo de reconfiguración que sectores influyentes en Washington esperaban. Esto ha generado una cierta ambivalencia: por un lado, se quiere proyectar fuerza; por otro, se reconoce implícitamente que la presión por sí sola no está logrando los fines planteados.

Esta ambivalencia se hace más patente cuando se considera el entorno doméstico estadounidense. La política exterior, pese a su impacto global, sigue estando condicionada por la opinión pública, las prioridades económicas y los ciclos electorales. La evidencia de que una acción militar sin objetivos claros podría convertirse en un foco de controversia nacional incrementa la cautela de los responsables políticos, incluso cuando el impulso por “mostrar determinación” permanece presente en el discurso.

Irán como Nodo Estratégico y Proyección Regional
Más allá de los debates internos estadounidenses, Irán sigue desempeñando un papel central en la geopolítica regional y global. Su posición en el corazón de Eurasia, sus vastas reservas energéticas y su capacidad para integrarse en redes económicas y tecnológicas emergentes le otorgan un peso estructural difícil de ignorar. Su importancia no se reduce a la política interna o a sus relaciones con Occidente; emana de su capacidad para actuar como un nodo en múltiples vectores de interdependencia.

En el ámbito energético, Irán posee la cuarta mayor reserva de petróleo y la segunda de gas natural del mundo. Aunque la transición energética global avanza hacia fuentes renovables, la demanda de hidrocarburos seguirá siendo significativa durante décadas, lo que convierte a estos recursos en palancas de poder estratégico. La presión exterior que limita la participación iraní en los mercados energéticos ha tenido efectos considerables, pero no ha eliminado la relevancia estructural de sus recursos. En un mundo en el que la energía y la tecnología se entrelazan cada vez más, por ejemplo, en infraestructuras para inteligencia artificial que requieren suministros eléctricos estables y abundantes, el valor estratégico de estas reservas se magnifica.

La competencia global por el acceso a recursos energéticos y materiales críticos para la tecnología de punta ha convertido a las naciones con suministros abundantes en piezas codiciadas en la estrategia global. En ese sentido, Irán no puede interpretarse como un actor periférico. Su potencial energético, combinado con su posición geográfica, lo sitúa en la intersección de redes comerciales e infraestructurales que conectan Asia, Asia Occidental y Europa.

Adicionalmente, la relación entre Irán y China ha evolucionado como un contrapeso a las presiones occidentales. A través de iniciativas económicas y acuerdos de cooperación, Teherán ha buscado diversificar sus vínculos externos, reduciendo su dependencia de Occidente y reforzando su inserción en sistemas alternativos de comercio y tecnología. Esta diversificación no solo ofrece vías económicas, sino que también genera escenarios estratégicos en los que Irán puede negociar desde una posición menos asimétrica.

Riesgos, Restricciones y Caminos Hacia Adelante
Para Washington, las opciones estratégicas hacia Irán se reducen a tres rutas principales: negociación bajo la sombra de la fuerza, acción militar (limitada o extensa), o contención prolongada. Cada una conlleva riesgos considerables. La negociación puede generar acuerdos temporales sin resolver los factores estructurales de la rivalidad; la acción militar podría desencadenar una escalada regional de consecuencias imprevisibles; y la contención requiere una disciplina política que es difícil de sostener sin objetivos claros y mensurables.

Un ataque militar limitado, concebido como una respuesta rápida y técnica, podría satisfacer la lógica de demostración de fuerza que algunos sectores políticos promueven. Sin embargo, es improbable que altere de manera significativa la posición ni la trayectoria estratégica de Irán. También existe evidencia de que la población iraní percibiría negativamente una intervención externa. En este sentido, la historia sugiere que tales acciones consolidan, en muchos casos, relatos de resistencia frente a presiones externas.

Desde una perspectiva regional, una acción militar de mayor envergadura plantea aún mayores interrogantes. Las repercusiones para los mercados energéticos, la seguridad de estados vecinos y la estabilidad de rutas comerciales cruciales son variables que cualquier planificación estratégica debe contemplar. Los países de la región, incluso aquellos con posturas críticas hacia Teherán, han manifestado en múltiples ocasiones su preferencia por mantener la estabilidad y evitar escenarios en los que una crisis bilateral escale hacia un conflicto más amplio.

En este contexto, el balance de poder emergente entre Estados Unidos e Irán no es unidimensional. La capacidad iraní para gestionar simultáneamente presiones internas y externas, sin desbordarse hacia la confrontación abierta, indica una sofisticación estratégica que a menudo pasa desapercibida en análisis simplificados. El éxito táctico de evitar el conflicto abierto no elimina los desafíos económicos ni los equilibrios cambiantes del sistema internacional, pero sí refleja una voluntad consciente de preservar la autonomía estratégica bajo presión.

Conclusión: Prudencia y Persistencia Estratégica
La situación actual puede describirse mejor como una tregua condicional dentro de una rivalidad de largo plazo. Irán ha logrado sortear una fase crítica sin recurrir a la confrontación directa, no por falta de presiones, sino por una gestión calculada de los riesgos y de las oportunidades que ofrece su posición estratégica. Washington, por su parte, ha demostrado que el poder militar, sin una política definida que dé sentido a su uso, puede convertirse en una demostración de fuerza vacía o, peor aún, en un catalizador de consecuencias imprevistas.

Cualquier transformación profunda de la relación bilateral requerirá una reevaluación de prioridades en ambos lados, y posiblemente en el entorno regional más amplio. Hasta entonces, la dinámica entre presión, respuesta y contención continuará siendo la característica definitoria de la relación Irán‑Estados Unidos, reflejando un equilibrio delicado entre poder, riesgo y prudencia.


sábado, 17 de enero de 2026

Segunda fase de la tregua en Gaza: Continúa el genocidio israelí

 

Washington anunció la segunda fase de la tregua en Gaza como un avance político, pero la realidad sobre el terreno contradice esa promesa de estabilidad.

El enviado estadounidense Steve Witkoff había anunciado el inicio de la segunda fase del acuerdo de alto al fuego en Gaza, una etapa que, según Washington, debería abrir el camino hacia una mayor estabilidad y la formación de un gobierno tecnócrata encargado de gestionar Gaza en el periodo posterior a la guerra. El anuncio fue presentado como un avance político para consolidar la tregua y reducir las tensiones sobre el terreno. Sin embargo, la realidad en Gaza desmiente ese discurso.

El primer ministro israelí ha calificado el avance de esta fase como un anuncio simbólico y ha mantenido operaciones militares. Desde la proclamación de este anuncio, la ocupación israelí ha intensificado sus violaciones del alto el fuego, con bombardeos y ataques directos contra zonas residenciales, provocando la muerte de casi 13 personas, en su mayoría civiles. Estas acciones han devuelto escenas de destrucción y miedo, en un momento en el que se suponía que debía prevalecer la calma.

Estos asesinatos elevan la tensión y amenazan con descarrilar cualquier avance político. Mientras se habla de acuerdos y de nuevas fases, la población gazatí sigue pagando el precio, atrapada entre anuncios internacionales y una violencia que no se detiene.

Desde Gaza, el contraste es evidente: mientras sobre el papel se anuncian nuevas fases y soluciones políticas, sobre el terreno continúan los ataques, las víctimas y la incertidumbre. Una realidad que pone en duda la viabilidad de cualquier alto al fuego que no se traduzca en una protección real para la población civil.

Huda Hegazi, Gaza


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domingo, 11 de enero de 2026

Una 'red organizada' llevó a cabo ataques similares a Daesh en ciudades iraníes, dice jefe de seguridad

El secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani

Una “red destructiva y organizada” se infiltró en los recientes disturbios y llevó a cabo actos violentos en ciudades iraníes similares a las tácticas utilizadas por los terroristas de Daesh, dijo el secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani.

Larijani dijo el domingo a la agencia de noticias Tasnim que los violentos disturbios de los últimos días deben separarse claramente de las protestas legítimas por las dificultades económicas.

Reconoció que la frustración pública por la inflación y la inestabilidad monetaria era "totalmente comprensible". El gobierno, afirmó, estaba obligado a abordar esas preocupaciones, incluyendo la estabilización del mercado cambiario, una exigencia que calificó de "legítima" tanto para los comerciantes como para los ciudadanos comunes.

Sin embargo, el jefe de seguridad advirtió que un grupo separado había aprovechado las manifestaciones para cometer “actos extremadamente violentos y criminales”, incluidos asesinatos e incendios que comparó con tácticas utilizadas por organizaciones terroristas como Daesh.

“Alguien que protesta por problemas económicos nunca cometería tales actos”, afirmó.

El jefe de seguridad lamentó las bajas entre las fuerzas policiales, afirmando que un número significativo de personas resultaron heridas y algunas fallecidas. Varios civiles también resultaron muertos o heridos. Añadió que las autoridades deben determinar qué grupos apoyaron a los responsables de la violencia.

Larijani advirtió que la inseguridad y la destrucción solo agravarían los problemas económicos del país. Los ataques a centros económicos, lugares públicos y religiosos, autobuses e infraestructura municipal, todos financiados con fondos públicos, perjudicaron directamente a la ciudadanía, afirmó.

“La inseguridad conduce al estancamiento económico y tales acciones no son el camino para resolver los problemas económicos”, añadió.

Dijo que el poder judicial debe actuar con decisión contra los implicados en asesinatos, disturbios y destrucción de propiedad pública, y señaló que el jefe del poder judicial ya había señalado un enfoque firme hacia los perpetradores.

Tasnim informó anteriormente que 109 agentes de seguridad habían muerto en los disturbios en todo el país.

En una entrevista televisada dirigida a la nación iraní, el presidente Masoud Pezeshkian abordó los planes económicos de su gobierno para abordar las “demandas del pueblo”.

Dijo que el gobierno estaba allí para escuchar las quejas públicas legítimas, pero señaló que había una diferencia entre protestar y disturbios violentos.

Pezeshkian advirtió que Estados Unidos e Israel estaban liderando la violencia mientras buscaban “sembrar el caos y el desorden”.

Instó a los ciudadanos iraníes a distanciarse de los “alborotadores y terroristas” que matan gente y queman propiedades públicas y privadas.




Irán reconoce las protestas legítimas pero se mantiene firme contra los terroristas: Presidente del Parlamento

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, habla durante una sesión parlamentaria abierta en Teherán el 11 de enero de 2026. (Foto de ICANA)

El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, dijo que Irán reconoce las protestas pacíficas de la gente por preocupaciones económicas, pero se mantiene firme contra los terroristas armados.

Hizo estas declaraciones durante una sesión abierta del Parlamento el domingo frente a disturbios esporádicos vinculados con el extranjero en todo el país.

“Hoy, la nación iraní ha decidido oponerse firmemente a los terroristas armados… Reconoceremos las protestas legítimas y las investigaremos seriamente, al tiempo que nos oponemos a los terroristas”, dijo.

El máximo legislador también señaló que Irán está luchando simultáneamente en cuatro frentes: económico, cognitivo, militar y terrorista, con Estados Unidos y el régimen israelí.

Los enemigos entraron en la guerra terrorista contra Irán después de sufrir una derrota durante la agresión militar del año pasado, dijo, refiriéndose a la guerra ilegal entre Estados Unidos e Israel que mató al menos a 1.064 iraníes entre el 13 y el 24 de junio de 2025.

Los enemigos libraron la guerra terrorista explotando las legítimas demandas de los iraníes de mejores condiciones económicas en los últimos días, añadió.

“Aquellos que abiertamente se llaman a sí mismos mercenarios extranjeros, traicionando a su propia patria para apaciguar al presidente de Estados Unidos [Donald Trump] y transformándose en agentes de Daesh, e iniciando una guerra terrorista, háganles saber que los enfrentaremos con las medidas más severas”, dijo Qalibaf.

“Aquellos que detengamos serán castigados, y aquellos armados enfrentarán una respuesta dura e inflexible”, advirtió, y agregó: “Están atacando propiedades públicas, bancos, tiendas, vehículos, etc., operando a la manera de Daesh, sin mostrar piedad ni siquiera con las mujeres y los niños”.

Mientras tanto, el presidente del Parlamento destacó que la nación iraní y las Fuerzas Armadas permanecen vigilantes ante los crímenes terroristas, que recuerdan a los cometidos por el grupo terrorista Daesh creado por Estados Unidos.

También lanzó una advertencia directa al "engañado" presidente estadounidense.

"Tengan cuidado con los consejos que reciben sobre un ataque a Irán; asegúrense de que no sean el mismo tipo de consejos que afirmaron falsamente que Mashhad había caído", dijo, refiriéndose a una publicación de Trump días atrás en la que había afirmado falsamente que Mashhad había caído en manos de los alborotadores.

"Para evitar errores de cálculo, entiendan que si toman medidas para atacar a Irán, tanto los territorios ocupados como todos los centros, bases y barcos militares estadounidenses en la región serán objetivos legítimos", advirtió Qalibaf.

"Tenía que transmitirle esto a usted y a todos sus aliados en la región", añadió el presidente del Parlamento.

La semana pasada, algunos comerciantes organizaron protestas callejeras limitadas en varias ciudades iraníes debido a la inestabilidad económica, pero las manifestaciones derivaron en violencia después de que declaraciones públicas de figuras estadounidenses e israelíes, amplificadas por medios en idioma persa vinculados a Israel, alentaron el vandalismo y el desorden.

Las autoridades han reconocido la legitimidad de los reclamos económicos pacíficos y se han comprometido a abordarlos, al tiempo que culpan a los elementos respaldados por el extranjero por explotar las preocupaciones por el aumento del costo de vida y la depreciación de la moneda nacional, que está directamente vinculada a las sanciones unilaterales de Estados Unidos dirigidas al banco central de Irán y a las exportaciones de petróleo.

Las protestas se convirtieron en disturbios armados desde el jueves por la noche, causando daños a la propiedad pública y privada y cobrándose la vida de docenas de fuerzas de seguridad y civiles en varias ciudades iraníes.

Las autoridades dicen que las agencias de seguridad y judiciales han desmantelado varias células terroristas armadas y detenido a agentes vinculados con el extranjero en medio de la violencia.

El líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, dijo el viernes que la República Islámica “no retrocederá ante los vándalos” y no tolerará a quienes actúen como mercenarios extranjeros.

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán también emitió una declaración el viernes, señalando que los recientes disturbios fueron “planeados y dirigidos por Israel y Estados Unidos”, y los calificó como parte de una “guerra híbrida” en curso.