El secretario general de Hizbullah afirma que la resistencia no permitirá que “Israel” permanezca en ningún palmo de tierra ocupada y critica al gobierno de Líbano por capitular sin contrapartidas
El secretario general de Hizbullah, Sheikh Naim Qassem, afirmó el lunes que la resistencia no permitirá que "Israel" permanezca “en un solo palmo de nuestra tierra ocupada", y aseguró que la población desplazada regresará a sus localidades en la frontera sur con Palestina ocupada.
"Así como resistimos juntos, reconstruiremos juntos”, dijo el líder al reiterar que cualquier solución a la situación actual pasa por cinco puntos: cese de la agresión por tierra, mar y aire; retirada israelí de territorios ocupados; liberación de prisioneros; retorno de la población a sus pueblos; y reconstrucción.
La Resistencia continúa, es fuerte y no puede ser derrotada
El dirigente sostuvo que el enemigo israelí, con apoyo del “tirano estadounidense”, intentó debilitar a Hizbullah y a la base popular que respalda a la resistencia, al honor y a la dignidad.
No obstante, estos esfuerzos no lograron sus objetivos desde el inicio de la batalla “Los Decididos”, el 23 de septiembre de 2024.
Aseguró que la entidad ocupante recurrió a todos los medios, crímenes y conspiraciones posibles para alcanzar ese propósito.
Sin embargo, Hizbullah respondió el 2 de marzo con la operación “Heno Carcomido”, una acción que tomó por sorpresa a sus adversarios, a sus patrocinadores y al mundo entero.
Qassem destacó la diversidad y eficacia de métodos de combate, la gestión centralizada de la batalla y el respaldo popular pese al desplazamiento y las pérdidas.
Afirmó que estos factores llevaron al enemigo a “un callejón sin salida” pues "la resistencia continúa, es fuerte y no puede ser derrotada".
Mensaje al gobierno libanés: ceder el poder es humillante
El secretario general acusó al gobierno del Líbano de realizar una “cesión gratuita, humillante e innecesaria” en medio de este "clima de sacrificio, dignidad y derrota del enemigo".
Sostuvo que la única justificación para esta postura es "la capitulación sin contrapartida, ni siquiera por el valor de un estornudo de cabra".
Rechazó cualquier negociación directa con "Israel". "Este poder "no puede continuar mientras se dilapidan los derechos del Líbano, ceden el territorio y hacen frente a su pueblo resistente", agregó.
“Su actuación no beneficiará al Líbano ni a ellos mismos, lo que el enemigo israelí‑estadounidense exige no está en sus manos, y tampoco les concederán aquello que ustedes esperan", continuó.
Asimismo, Qassem instó a las autoridades a “volver a su pueblo”, dejando de ser el poder de una parte para convertirse en el poder de toda la nación, conforme al espíritu de consenso sobre el que el Acuerdo de Taif edificó la Constitución actual.
Señaló que la responsabilidad del gobierno es retractarse de sus graves errores que sumen al Líbano en una espiral de inestabilidad, así como detener las negociaciones directas y adoptar la vía indirecta.
Añadió que el gobierno debe “anular su decisión del 2 de marzo, que criminaliza a la resistencia y a su base social, es decir, a más de la mitad del pueblo libanés, para poder retomar un diálogo interno que priorice el interés del país, sin someterse a dictados israelíes o extranjeros”.
Posición sobre las armas y naturaleza de la resistencia
Qassem reafirmó que el origen del problema es la agresión y que la resistencia constituye una respuesta a esa agresión, no su causa.
Sostuvo que las armas de la resistencia existen para repeler ataques y que, en esta etapa, tienen un carácter defensivo ante la ocupación y su intención de incorporar al Líbano dentro del “Gran Israel”.
Afirmó que Hizbullah no renunciará a las armas ni a la defensa, y que el campo de batalla demostró “la disposición para la epopeya de Kerbala”, donde los sacrificios son “el precio para la liberación y una vida digna”.
“Nuestro gran pueblo libanés asume junto a su honorable Resistencia como una elección entre dos opciones: liberación y dignidad, u ocupación y humillación, y lejos de nosotros la humillación", destacó.
Alto al fuego no habría tenido lugar sin Irán
Qassem expresó su extrañeza ante quienes calificó como “defensores de la rendición”, acusándolos de aceptar beneficios a costa del sufrimiento de su propio pueblo.
"Ellos no son el blanco, y pagan con el crédito ajeno, y aceptan las migajas del poder y beneficios a costa del exterminio de sus hermanos y su gente en la patria y de la ocupación de parte del Líbano".
Afirmó que el alto al fuego no habría sido posible sin la República Islámica de Irán en las conversaciones de Pakistán, y agradeció su papel.
"¿Por qué se enojó el poder?", cuestionó. "Si el alto al fuego hubiera venido de cualquier mediador, debíamos aceptarlo, y nadie negociará las condiciones del Líbano para la solución salvo el Líbano".
Recordó el negro miércoles sangriento, en el que la ocupación agredió Beirut y todo el Líbano con 200 agresiones en 10 minutos, dejando más de 300 mártires y más de mil 200 heridos.
Señaló que el martes posterior fue “el día de la vergüenza” en Washington, donde se celebró una reunión directa con "Tel Aviv", tras la cual el Departamento de Estado emitió un acuerdo mencionando la firma del gobierno libanés sin que este se hubiera reunido
En ese documento figuraban el alto al fuego por parte del Líbano, la libertad de acción de "Israel" para continuar la agresión y el reconocimiento de ambos gobiernos de la necesidad de frenar las actividades de Hizbullah y otros grupos proscritos.
Preguntó por qué no hubo comentarios oficiales y cuestionó: "¿Ha decidido el poder trabajar codo a codo con el enemigo israelí contra su propio pueblo?"
"Estas negociaciones directas y sus resultados son como si no existieran para nosotros, y no nos conciernen en lo más mínimo", aclaró Qassem.
No volveremos al período anterior al 2 de marzo
También afirmó que la resistencia del Líbano y su pueblo continúa. “No volveremos al período anterior al 2 de marzo; responderemos a la agresión israelí y la enfrentaremos. Por más que amenace el enemigo, no retrocederemos, no nos doblaremos ni seremos derrotados”.
Al dirigirse al enemigo, expresó: "Amenacen cuanto quieran, pues los hombres de Dios en el campo de batalla no inclinan sus cabezas, y someten a los tiranos de la tierra, a los más humillados de los hombres y a las bestias de la creación".
"Estaremos con todos los honorables como una sola mano, con el movimiento Amal, las fuerzas políticas nacionales y las personalidades de distintas regiones y confesiones", añadió.
Qassem aseguró que la resistencia no dilapidará la sangre de los mártires, mencionando a Sayyed Hassan Nasrallah, Sayyed Hashem Safi al‑Din, los mártires, los heridos, los prisioneros y el sufrimiento de la población desplazada.
Tríada de la resistencia: fe, voluntad y capacidad
Señaló que las capacidades de la resistencia no se miden en meses ni años, sino que se edifican sobre una tríada: fe, voluntad y capacidad, “una tríada inagotable”.
Invitó a contemplar “la firmeza de los combatientes, la grandeza de nuestro pueblo y la promesa de Dios a los creyentes” para comprender —según dijo— el alcance de esas capacidades ilimitadas.
Concluyó dando la bienvenida a quienes ayuden al Líbano y apoyen su liberación y reconstrucción, y rechazando a quienes sirvan a los intereses del enemigo y obstaculicen la fuerza del país.

No hay comentarios:
Publicar un comentario