domingo, 9 de agosto de 2026

“Consejo de la Paz” de Trump: Privatización diplomática y farsa multilateral


El “Consejo de la Paz” de Trump transforma la reconstrucción de Gaza en un proyecto político y económico que margina a la ONU, excluye a los palestinos y prioriza intereses inmobiliarios.

Por: Juan Alberto Sánchez Marín

El «Consejo de la Paz» de Donald Trump no busca pacificar Gaza: privatiza la diplomacia, secuestra una resolución de la ONU y convierte el genocidio palestino en un negocio inmobiliario de lujo. Este análisis desmonta la arquitectura jurídica, financiera e ideológica de un proyecto que sustituye el multilateralismo por la autocracia personal y la solidaridad internacional por un peaje de mil millones de dólares.
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A finales de julio de este 2026, el gabinete de seguridad político-militar de Israel aprobó el ingreso limitado de la Fuerza Internacional de Estabilización a Gaza, marcando el inicio operativo de los llamados «proyectos piloto» del autodenominado «Consejo de la Paz» (Board of Peace, BoP).

Conviene distinguir, sin embargo, entre el despliegue armado de la llamada Fuerza Internacional de Estabilización —que sí ha comenzado a operar en el terreno— y los órganos de gobernanza civil del Consejo, cuyos comités permanecen, como se detalla más adelante, fuera de Gaza.

Este movimiento, concebido a raíz del plan diplomático de 20 puntos de la Casa Blanca y lanzado formalmente en el Foro Económico Mundial de Davos en enero, fue promocionado por el aparato de propaganda de la administración de Donald Trump como el primer paso hacia la pacificación. Sin embargo, deja en evidencia una realidad irrefutable: la arquitectura de las relaciones internacionales y el derecho humanitario se encuentran bajo uno de los asedios más severos de la historia contemporánea.

El 17 de noviembre de 2025, la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU [1] acogió su creación para coordinar el despliegue de dicha fuerza multilateral, tal como lo documentó Chatham House [2]. Sin embargo, al dar sus primeros pasos sobre los escombros palestinos, el Consejo ha revelado con rapidez su verdadera naturaleza.

Lejos de constituir un esfuerzo multilateral para el alivio humanitario, los analistas y expertos internacionales coinciden en que la iniciativa refleja, casi en su totalidad, las ambiciones personales, políticas y financieras de Trump. Las necesidades objetivas de la seguridad internacional son subordinadas a una agenda de lucro corporativo y control territorial.

El secuestro de la Resolución 2803 y la autocracia diplomática

La primera gran fractura de este proyecto con la legalidad internacional radica en su génesis jurídica. Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2803 en noviembre de 2025 para delimitar el mandato de una fuerza multilateral, la Carta Constitutiva del «Consejo de la Paz» redactada por Washington operó un secuestro institucional.

La paradoja es máxima: una fuerza con un mandato de estabilización avalado por la ONU, se ha puesto al servicio de un plan de desarrollo inmobiliario gestionado por un consorcio privado, desnaturalizando por completo su propósito humanitario original.

Según un análisis del Institute for National Security Studies (INSS) [3], el documento omitió cualquier referencia específica a Gaza o a la propia resolución de Naciones Unidas, autonombrando a la plataforma como un ente permanente para la resolución de disputas al margen del derecho internacional.

Esta maniobra encubre una estructura de gobernanza profundamente personalista. Los estatutos designan a Donald Trump como presidente inaugural (Chairman) en su capacidad individual, sin fijar límite de mandato ni mecanismo de sucesión automática.

Según un funcionario estadounidense citado por ABC News, «la presidencia puede ser ejercida por Trump hasta que renuncie a ella». En la práctica, esto le otorga un control indefinido —potencialmente vitalicio— sobre la toma de decisiones, la asignación de fondos y los nombramientos directivos.

Más alarmante aún es el hecho de que la entidad no está subordinada al Estado estadounidense; un eventual sucesor en la Casa Blanca no asumiría la dirección del Consejo, e incluso, Trump cuenta con poder de veto sobre cualquier nombramiento futuro y la potestad unilateral de disolver el organismo. Es la privatización definitiva de la diplomacia: la política exterior como patrimonio personal.

Según el informe de Bruce Jones para Brookings Institution [4], esta arquitectura institucional no es casual. En sus informes, advierten que el lanzamiento de la plataforma coincidió con las medidas caóticas y motivadas por el interés personal de Trump. Los expertos del think tank concluyen que no existe una voluntad real de reforma del sistema de la ONU, sino el intento de erigir un feudo político que garantice al mandatario una cuota de influencia geopolítica y de poder permanente.

De este modo, Trump aseguraría su legado autocrático mucho después de abandonar el Despacho Oval. Se trata de la sustitución de la diplomacia colectiva por el insostenible modelo de «un líder, un club».

La «Riviera de Oriente Medio»: Mercantilización sobre los escombros

Si la estructura legal del Consejo es reprobable, su fundamento económico y moral raya en la obscenidad. El modelo de financiación del proyecto instaura una lógica poco habitual, incluso para los estándares de la diplomacia transaccional, en la esfera pública global: una diplomacia de peaje.

La participación de los Estados soberanos está condicionada a una invitación directa del presidente y al pago de un exorbitante canon de al menos 1000 millones de dólares para asegurar un asiento permanente, tal como reveló PBS NewsHour [5].

La Casa Blanca ha rechazado esta lectura: ante la primera filtración del monto, un vocero calificó la información de «engañosa» y afirmó que no existe una cuota mínima obligatoria, sino un mecanismo que «ofrece membresía permanente a países que demuestren un compromiso profundo con la paz, la seguridad y la prosperidad».

Sin embargo, el propio borrador de la carta —confirmado después por fuentes oficiales a PBS y NPR— fija ese monto como condición explícita para la membresía permanente, lo que sugiere que el desmentido inicial buscaba, sobre todo, contener el daño reputacional.

El destino de estos fondos es el epicentro de las críticas más feroces. El Consejo clama haber asegurado 7.000 millones de dólares de fondos internacionales y 10.000 millones adicionales de Estados Unidos, pero el canal de distribución es deliberadamente opaco.

Según reveló el Financial Times en mayo de 2026, en un articulo reproducido por The Irish Times [6], citando a cuatro fuentes con conocimiento directo del fondo, el mecanismo administrado por el Banco Mundial y avalado por el Consejo de Seguridad de la ONU no ha recibido un solo dólar de los 17.000 millones prometidos: «cero dólares han sido depositados», según una de esas fuentes.

En su lugar, las contribuciones se canalizan a través de una cuenta privada que el Consejo mantiene en JPMorgan Chase —un mecanismo que, a diferencia del fondo del Banco Mundial, no está sujeto a ningún requisito independiente de transparencia ni de rendición de cuentas ante los países contribuyentes—. Un funcionario del propio Consejo admitió ante el FT que «los contribuyentes han optado por usar otras vías», sin explicar por qué se evitó el canal supervisado por la ONU.

En este entramado destaca la figura de Jared Kushner, yerno de Trump, quien a través de su firma de capital privado, Affinity Partners, —financiada en buena parte por fondos soberanos del Golfo—, opera como el principal conducto de estas inversiones millonarias, según detalla la investigación de Responsible Statecraft [7]. La finalidad soterrada de este flujo de capital no es el desarrollo humano.

Hace más de un año, a través de su red social Truth Social [8], Trump publicó un perturbador video generado por inteligencia artificial, presentándose con un aura mesiánica bajo el lema: "Donald is coming to set you free" (Donald viene a liberarte). ¿En qué consiste esta liberación? En transformar un territorio arrasado por las bombas estadounidenses e israelíes en la «Riviera de Oriente Medio».

El proyecto desvelado por medios como CBC News [9] expone la construcción de 200 hoteles de lujo, posibles islas artificiales y desarrollos inmobiliarios de cara al mar Mediterráneo. Como advierte tajantemente Khalil Jashan, director ejecutivo del Arab Center Washington DC [10], resulta perverso y moralmente inaceptable proyectar condominios de superlujo sobre las fosas comunes de decenas de miles de gazatíes.

Mientras se planifica un paraíso corporativo, la población palestina sobreviviente se encuentra sumida en la hambruna y la miseria absoluta, con un ingreso promedio que no supera los 500 o 600 dólares anuales. El Consejo de la Paz es, a todas luces, una brutal maquinaria de lucro para la familia Trump y sus élites corporativas allegadas, construida, en sentido literal, sobre las fosas comunes del pueblo palestino.

El entramado sionista: Kushner, Witkoff y la agenda de anexión de Netanyahu

El análisis de esta arquitectura corporativa quedaría incompleto sin abordar su motor ideológico: la convergencia del «Consejo de la Paz» con la agenda del sionismo político y empresarial.

Para el gobierno de Benjamin Netanyahu, este proyecto no representa una imposición estadounidense, sino una victoria estratégica incalculable y una extensión de sus objetivos de anexión.

Al tercerizar la administración civil y la «reconstrucción» de Gaza a un consorcio internacional de carácter privado, Tel Aviv logra una meta histórica: mantener el control territorial y de seguridad sobre la Franja, lavándose las manos frente a la carga legal, demográfica y humanitaria de la población ocupada.

La ejecución de esta agenda descansa sobre dos pilares fundamentales del círculo íntimo de Trump, ambos vinculados a las redes de financiación política proisraelí que sostienen al ala pro-Netanyahu del Partido Republicano.

Por un lado, Jared Kushner funge como el arquitecto estratégico y económico del plan. Tal como documentan las investigaciones en Responsible Statecraft [7] sobre la naturaleza de estos flujos corporativos, Kushner retoma la doctrina transaccional de sus Acuerdos de Abraham, buscando sustituir los derechos políticos, históricos y de autodeterminación del pueblo palestino por la promesa vacía de una «paz económica» mercantilizada.

Por otro lado, la materialización del proyecto recae en Steve Witkoff. Lejos de ser un diplomático tradicional, este magnate inmobiliario asume el rol de negociador principal y ejecutor clave sobre el terreno. Mientras Kushner diseña la estrategia desde los despachos financieros, Witkoff es el encargado de la diplomacia directa y la aplicación de presión sobre los líderes regionales árabes.

Su trayectoria como negociador cercano al gobierno de Netanyahu y su papel como enviado especial de Trump para Oriente Medio (Special Envoy for Middle East Issues) explican por qué cada decisión operativa del Consejo tiende a alinearse y a blindar los objetivos de expansión territorial del régimen israelí.

En conjunto, como advierten analistas en Foreign Policy in Focus (FPIF) [11] al catalogar el plan como un modelo de subyugación colonial permanente, la dupla Kushner-Witkoff consolida un esquema donde la supuesta reconstrucción opera como el golpe de gracia a la solución de los dos Estados.

Una jerarquía sin voz palestina

La naturaleza distópica de la autodenominada "Riviera" tiene su correlato exacto en el diseño jerárquico del organismo, el cual consolida un modelo que analistas describen como un apartheid burocrático. El «Consejo de la Paz» está operado por comités estructurados para garantizar que el capital extranjero y los intereses imperiales mantengan el dominio absoluto sobre el territorio.

En la cúspide piramidal se sitúa el Comité Ejecutivo, presidido por Trump e integrado por figuras como el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado Steve Witkoff, Jared Kushner, el expresidente de gobierno británico Tony Blair, el presidente del Banco Mundial Ajay Banga y representantes de los mediadores regionales Catar, Egipto y Turquía. Ninguno de sus miembros es palestino.

En el siguiente nivel jerárquico se encuentra la «Junta Ejecutiva de Gaza», responsable teórica de los lineamientos estratégicos de reconstrucción; de nuevo, no cuenta con un solo representante palestino.

Es únicamente en la base, desprovistos de autoridad real y poder de veto, donde se ubica a la «Administración Nacional de Gaza», integrada por tecnócratas locales. A pesar de ser los únicos con experiencia legítima sobre el terreno, se les ha impuesto un mandato sobre el cual no tuvieron voz ni voto.

Como señala la analista Julie Norman, este modelo refleja una visión de Gaza impuesta desde el exterior, tratando a la Franja no como a una sociedad con derecho a la autodeterminación, sino como un "patio de recreo para inversiones" (investment playground).

Es un esquema de colonización moderna avalado por una red conceptual corporativa, denunciado incluso por académicos en el European Journal of International Law (EJIL:Talk!) [12], donde el futuro de una nación se decide en las salas de juntas corporativas de Occidente.

El espejismo operativo y el exilio burocrático en Egipto

A pesar del colosal despliegue propagandístico y mediático, la realidad sobre el terreno desnuda la inviabilidad del proyecto. El poder fáctico de este «Consejo de la Paz» es un espejismo.

Hani Mustafa, investigador invitado del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR) [13], ha expuesto una paradoja humillante: la entidad carece de capacidad operativa y sus comités de gobernanza civil, encargados de diseñar el futuro de Palestina, ni siquiera han podido poner un pie físicamente en Gaza. Obligados a operar desde el exilio burocrático en Egipto, el Consejo evidencia su desconexión total con la realidad material del conflicto.

El proyecto integral de reconstrucción se encuentra paralizado. Ante la imposibilidad de avanzar, el organismo se ha visto forzado a reducir sus operaciones a "proyectos piloto" de campamentos protegidos por una Fuerza Internacional de Estabilización, cuyo controvertido ingreso fue reseñado por la Foundation for Defense of Democracies (FDD) [14].

A la parálisis administrativa se contrapone, sin embargo, un dato revelador sobre las verdaderas prioridades del proyecto: mientras el plan integral de reconstrucción civil permanece congelado, el primer contrato de construcción efectivamente firmado por el Consejo no es para viviendas, hospitales ni infraestructura civil, sino para un puesto militar.

Según reveló The Guardian, documentos de contratación filtrados en febrero de 2026 [15] ya anticipaban una base de 350 acres con capacidad para 5.000 efectivos de la Fuerza Internacional de Estabilización, construida sobre territorio de Gaza actualmente bajo control israelí.

Esa previsión se materializó el 6 de agosto de 2026 [16], cuando el Consejo adjudicó el contrato a la firma estadounidense Arkel International —con antecedentes de obras para el gobierno de EE. UU. en Irak— para levantar un primer puesto de avanzada destinado a 150 soldados marroquíes, ubicado a apenas 1,5 kilómetros de la frontera israelí, explícitamente concebido como la fase inicial de esa base mayor.

El propio Consejo confirmó a The Guardian que se encuentra en "las etapas finales" de adjudicación de varios contratos más, ninguno de ellos de reconstrucción civil. El mensaje es elocuente: el primer ladrillo que el Consejo de la Paz coloca en Gaza, no es para alojar a una familia desplazada, sino para alojar tropas.

Varias ONG internacionales han hecho sonar las alarmas al respecto. Para organizaciones como DAWN (Democracy for the Arab World Now) [17], este movimiento es un claro mecanismo para facilitar un control territorial no convencional.

En la práctica, esto se traduce en el despojo sistemático de propiedades palestinas sin compensación alguna, acentuando la subyugación advertida por FPIF. Al respecto, Omar Shakir, director de DAWN, denunció que el esquema blinda a sus ejecutores con total inmunidad procesal ante posibles crímenes de guerra.

La doble moral de los mediadores árabes

La creación del Consejo no solo ha revelado las ambiciones personales de su artífice, sino que ha servido como un catalizador para exponer la flagrante hipocresía de la comunidad internacional. Al menos 27 países han formalizado su compromiso de unirse a esta plataforma de especulación inmobiliaria y control geopolítico.

En este listado destaca el oportunismo y la doble moral de naciones como Egipto, Turquía y Arabia Saudí. Durante décadas, estos Estados han articulado un discurso público de hermandad, defensa del Islam y solidaridad inquebrantable con la causa palestina.

No obstante, a la hora de la verdad, han claudicado ante la presión, desembolsando sumas multimillonarias para sentarse en la misma mesa directiva que Israel y gobiernos de extrema derecha como el de Hungría. Esta participación es una traición histórica que legitima el despojo territorial de Gaza.

Si bien estos gobiernos podrían argumentar que su presencia busca mitigar los aspectos más lesivos del plan desde dentro, su membresía activa no ha logrado modificar la naturaleza colonial del proyecto. Al contrario, le han otorgado un barniz de legitimidad internacional que de otra forma no habría tenido, validando un modelo que excluye de raíz la voz palestina. La complicidad, aunque se vista de pragmatismo, sigue siendo complicidad.

En un giro diplomático bastante revelador, el rechazo más contundente dentro de la esfera de influencia de Washington ha provenido de sus propios aliados históricos. Potencias de la OTAN como Francia y el Reino Unido han expresado dudas y reservas sobre esta estructura, sin sumarse a ella. Las críticas en Europa son lapidarias.

El reporte de la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2026 (Munich Security Report: Under Destruction) [18] sitúa a Donald Trump al mismo nivel que aquellos líderes autocráticos que redefinen el papel de su país en el mundo a partir de una visión estrecha y marcadamente personal de los intereses nacionales.

Para The Guardian [19], que accedió a filtraciones internas, el «Consejo de la Paz» es poco más que el "feudo de Trump", una "corte imperial" y un "proyecto de vanidad" diseñado para satisfacer la obsesión del mandatario por obtener el Premio Nobel de la Paz, mientras socava activamente el derecho internacional y la arquitectura de la ONU.

El muro de la multipolaridad: La resistencia del Sur Global

Frente al modelo de diplomacia transaccional de Trump, el mundo multipolar ha erigido un muro de contención. En un contexto donde la comunidad internacional exige mayor democratización de los espacios de poder, el enfoque de «un líder, un club» resulta anacrónico e inaceptable.

El bloque de los BRICS+ ha respondido con un escepticismo casi unánime hacia la arquitectura actual del Consejo, aunque con matices tácticos. China se abstuvo (no votó en contra) en la Resolución 2803 y ha insistido en que cualquier mecanismo de paz debe subordinarse al marco institucional y legal del Consejo de Seguridad de la ONU, una postura reafirmada durante los contactos bilaterales con Brasil reseñados por la Agencia Anadolu [20].

La Federación de Rusia, por su parte, ha advertido que el Board of Peace no es más que una burda maniobra diseñada para marginar las resoluciones multilaterales y someter la resolución de conflictos a los designios individuales de la presidencia estadounidense.

En América Latina, el gobierno de Brasil, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, ha sido una de las voces críticas más firmes. Brasilia ha condicionado cualquier acercamiento al Consejo a que este limite su mandato a Gaza y otorgue un asiento a Palestina —una exigencia que, en la práctica, funciona como un rechazo a los términos actuales del proyecto— [21].

Lula ha ido más lejos en el terreno público: acusó a Trump de querer «crear una nueva ONU» de la que él sea «el dueño» [22], y ha reiterado que cualquier reforma del sistema multilateral debe pasar por una ampliación real del Consejo de Seguridad, no por un club paralelo bajo control personal de Washington.

La barbarie institucionalizada

El «Consejo de la Paz» pasará a la historia no como una herramienta de estabilización, sino como la máxima expresión de la decadencia del sistema unipolar. Representa el clímax del neoliberalismo aplicado a la geopolítica: la privatización de la paz, la monetización de la tragedia humana y la transformación de un genocidio en una cartera de bienes raíces frente al Mediterráneo.

Al subordinar la reconstrucción de Gaza a las ambiciones egocéntricas de Donald Trump y al afán de lucro de su círculo íntimo, el Consejo garantiza la perpetuación del sufrimiento palestino.

Hoy, mientras los primeros contingentes de esa fuerza internacional de estabilización se despliegan sobre las cenizas de Gaza para custodiar los cimientos de futuros condominios en lugar de proteger vidas humanas, el espejismo se desvanece.

Simultáneamente, al marginar a la ONU y alienar tanto a aliados europeos como al pujante bloque multipolar de los BRICS+, esta iniciativa acelera inexorablemente la fragmentación y la pérdida de confianza en las instituciones internacionales. El mundo no asiste al alumbramiento de un nuevo orden de paz, sino a la institucionalización de la barbarie con fines de lucro.


Juan Alberto Sánchez Marín. Periodista y director de televisión colombiano. Analista internacional. Colaborador de HispanTV. Director de dXmedio.com

Referencias y Documentación de Soporte

1. Organización de las Naciones Unidas (ONU - CSNU): Documento Oficial de la Resolución 2803. Disponible en: https://www.un.org/unispal/document/security-council-resolution-on-president-donald-j-trumps-comprehensive-plan-to-end-the-gaza-conflict-s-res-2803-2025/

2. Chatham House: Documentación sobre la Resolución 2803 y el mandato de la fuerza multilateral. Disponible en: https://www.chathamhouse.org/2025/11/what-security-council-resolution-2803-and-what-does-it-mean-trump-gaza-plan

3. Institute for National Security Studies (INSS): Evaluación de la Carta Constitutiva del Board of Peace. Disponible en: https://www.inss.org.il/publication/bop/

4. Brookings Institution: Informe sobre interés personal, legados autocráticos y orden multilateral. Disponible en: https://www.brookings.edu/articles/trumps-board-of-peace-and-the-multilateral-order/

5. PBS NewsHour: $1 billion contribution secures permanent seat on Trump's 'Board of Peace'. (19 de enero de 2026). Disponible en: https://www.pbs.org/newshour/world/1-billion-contribution-secures-permanent-seat-on-trumps-board-of-peace

6. Financial Times (vía The Irish Times / The Jerusalem Post): "'Zero dollars': Why does Donald Trump's Board of Peace fund lie empty?" (27 de mayo de 2026). Disponible en: https://www.irishtimes.com/world/middle-east/2026/05/27/zero-dollars-why-does-donald-trumps-board-of-peace-fund-lie-empty/

7. Responsible Statecraft / Quincy Institute: Investigación sobre Affinity Partners (Jared Kushner) y flujos de capital. Disponible en: https://responsiblestatecraft.org/kushner-board-of-peace-profits/

8. Truth Social (Donald J. Trump): Publicación original del video generado por IA ("Donald is coming to set you free"). Disponible en: https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/114068387897265338

9. CBC News: The National: Reportaje audiovisual y análisis periodístico. "Riviera of the Middle East? What we know about Trump’s Board of Peace plans". Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=E-Z_kXi8mYQ

10. Arab Center Washington DC: Análisis sobre la privatización de la diplomacia en Oriente Medio. Disponible en: https://arabcenterdc.org/resource/trumps-board-of-peace-rebuilding-gaza-or-remaking-the-world/

11. Foreign Policy in Focus (FPIF): Evaluación crítica del plan de Gaza como modelo de subyugación permanente. Disponible en: https://fpif.org/trumps-gaza-plan-is-a-blueprint-for-permanent-subjugation/

12. European Journal of International Law (EJIL:Talk!): Análisis jurídico sobre la identidad corporativa de la resolución y las "nuevas ciudades". Disponible en: https://www.ejiltalk.org/the-corporate-identity-of-unsc-resolution-2803-trumps-gaza-plan-as-a-business-strategy-on-new-cities-construction/

13. European Council on Foreign Relations (ECFR): Evaluaciones sobre el alcance global del proyecto. Disponible en: https://ecfr.eu/article/welcome-to-the-jungle-trumps-board-of-peace-goes-global/

14. Foundation for Defense of Democracies (FDD): Análisis sobre el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización. Disponible en: https://www.fdd.org/analysis/2026/07/28/israel-approves-entry-of-international-stabilization-force-into-gaza/

15. Common Dreams (citando documentos filtrados a The Guardian): "'Board of Peace' Documents Show Plans for Massive 5,000-Person Military Base in Gaza" (19 de febrero de 2026). Disponible en: https://www.commondreams.org/news/us-military-base-in-gaza

16. The Guardian: "Trump's Gaza 'Board of Peace' signs first building contract — for a military base" (6 de agosto de 2026). Disponible en: https://www.theguardian.com/world/2026/aug/06/trump-gaza-board-of-peace-first-building-contract-military-base

17. DAWN (Democracy for the Arab World Now): Denuncias sobre inmunidad procesal y reconstrucción en Gaza. Disponible en: https://dawnmena.org/dawns-statement-in-response-to-trumps-board-of-peace-meeting-on-gaza-reconstruction/

18. Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC): Munich Security Report 2026: Under Destruction. Disponible en: https://securityconference.org/en/publications/munich-security-report/2026/

19. The Guardian: Filtraciones de junio y julio de 2026 sobre bases militares, proyectos piloto y críticas de líderes de la Unión Europea. Disponible en: https://www.theguardian.com/us-news/2026/feb/19/trump-gaza-military-plan

20. Agencia Anadolu: China's Xi, Brazil's Lula discuss BRICS, Global South cooperation (27 de julio de 2026). Disponible en: https://www.aa.com.tr/en/asia-pacific/chinas-xi-brazils-lula-discuss-brics-global-south-cooperation/4010070

21. Al Jazeera: Lula, Trump discuss ‘Board of Peace’, agree to meet in Washington: Brazil (26 de enero de 2026). Disponible en: https://www.aljazeera.com/news/2026/1/26/lula-trump-discuss-board-of-peace-agree-to-meet-in-washington-brazil

22. Al Jazeera: Brazil’s Lula says Trump is attempting to ‘create a new UN’ (24 de enero de 2026). Disponible en: https://www.aljazeera.com/news/2026/1/24/brazils-lula-says-trump-is-attempting-to-create-a-new-un

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jueves, 6 de agosto de 2026

Club de Prisioneros Palestinos: Las fuerzas de ocupación israelíes arrestaron e interrogaron a más de 60 ciudadanos del campamento de Qalandia


El Club de Prisioneros Palestinos declaró que las fuerzas de ocupación israelíes, durante su continua agresión contra el campamento de refugiados de Qalandia desde ayer, arrestaron e interrogaron a más de 60 palestinos, entre ellos niños y mujeres, según fuentes locales. La ofensiva de la ocupación continúa, en medio del temor a un aumento en el número de detenidos y retenidos en el campamento.

En un comunicado emitido el jueves, el Club de Prisioneros añadió que los arrestos e interrogatorios masivos estuvieron acompañados de graves agresiones y violaciones contra los residentes, incluyendo palizas severas, el uso de ataduras como forma de tortura y abuso, amenazas e intimidación, el desalojo forzoso de residentes y la conversión de algunos en centros de interrogatorio, así como actos de vandalismo y destrucción contra viviendas y propiedades.

El club explicó que los campamentos palestinos eran, y siguen siendo, un objetivo primordial de las políticas de ocupación, pero desde el inicio del genocidio en Gaza, han presenciado una escalada sin precedentes en el nivel de ataques, en el contexto de una agresión que es la más extensa en Cisjordania desde la Intifada de Al-Aqsa, acompañada de la destrucción generalizada de infraestructuras y políticas de desplazamiento forzado y borrado que tuvieron como objetivo varios campamentos, en la mayor ola de desplazamientos presenciada por Cisjordania desde 1967.

El club señaló que las autoridades de ocupación siguen llevando a cabo campañas de detención generalizadas en Cisjordania, incluida Al-Quds (Jerusalén ocupada), en paralelo con el genocidio en curso contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza, donde el número de detenciones en Cisjordania desde el inicio del genocidio ha superado los 25.600 casos, acompañados de crímenes generalizados de tortura, ataques sistemáticos y ejecuciones extrajudiciales dirigidas contra diversos sectores de la sociedad palestina.

Subrayó que estas políticas no son nuevas, sino que constituyen un enfoque colonial sistemático practicado por la ocupación durante décadas. Sin embargo, tras el inicio del genocidio, se produjo una escalada sin precedentes en el alcance, la intensidad y el nivel de violencia de estos crímenes, lo que refleja que la ocupación ha avanzado hacia fases más peligrosas en su ataque contra el pueblo palestino y su existencia.

Fuente: Medios palestinos (traducido por el sitio de Al Manar en español)



https://spanish.almanar.com.lb/article/67547/

sábado, 1 de agosto de 2026

“Crimen atroz”: Gaza condena ataque israelí a almacenes de hospitales


El Ministerio de Salud de Gaza ha denunciado ataque israelí a dos almacenes de medicamentos del Hospital Mártires, recalmando protección urgente para las instalaciones médicas.

La agencia de noticias Quds News Network (QNN) ha informado este sábado por la mañana que aeronaves israelíes realizaron un ataque aéreo cerca del Hospital Mártires de Al-Aqsa, ubicado en el centro de Gaza.

El Ministerio de Salud de Gaza ha calificado el ataque en Deir al-Balah como un “crimen atroz” y ha afirmado que tuvo como objetivo los almacenes de medicamentos del hospital, destruyendo por completo dos de ellos.

“La fuerza destructiva de los misiles utilizados provocó la destrucción total de dos de los cuatro almacenes del complejo atacado, además de causar daños graves y extensos a otros dos almacenes”, ha indicado el ministerio.

Quds News Network

@QudsNen

Traducido del inglés

Un video de Deir Al-Balah muestra la destrucción dejada tras un ataque israelí que impactó un almacén de medicamentos en el Hospital de Mártires de Al-Aqsa, en el centro de Gaza. El ataque desplazó a docenas de familias que se habían refugiado en el lugar, obligándolas a buscar refugio en otro sitio.


La Cartera de Salud ha señalado que el ataque también dañó las instalaciones de la clínica ambulatoria del hospital y provocó la pérdida de “cantidades vitales de suministros médicos y materiales de consumo”.

Asimismo, ha instado a la comunidad internacional, a las agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a las organizaciones de derechos humanos “a intervenir de forma inmediata y urgente para detener estos ataques y brindar protección inmediata a las instituciones médicas y al personal sanitario”.



Pese al alto el fuego mediado por Estados Unidos y a las negociaciones en curso entre representantes de ambas partes, el régimen sionista ha seguido violando los términos del acuerdo mediante ataques mortales contra palestinos indefensos en Gaza.


Según cifras oficiales, más de 1200 palestinos, en su mayoría civiles, han muerto en los ataques israelíes desde la entrada en vigor del alto el fuego en octubre pasado.

El régimen israelí ha asesinado al menos a 73 341 palestinos y herido a otros 174 086 desde el inicio del genocidio en octubre de 2023, mientras que alrededor del 90 % de la infraestructura civil del territorio ha sido destruida.


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La visión perdurable de Ismail Haniya sobre la resistencia y el camino hacia la liberación, dos años después de su martirio


El 7 de octubre de 2023, el mundo fue testigo de un cambio radical en la lucha palestina por la liberación de los territorios ocupados tras décadas de ocupación ilegal israelí y apartheid.

Por Burhan Abidi

La operación Tormenta de Al-Aqsa no fue una operación militar ordinaria. Fue, en palabras de Ismail Haniyeh, “el comienzo de la desaparición de la ocupación de nuestra tierra (palestina)”.

Haniye, exlíder de la oficina política del movimiento de Rresistencia palestino, que desempeñó un papel clave en la operación del 7 de octubre, fue asesinado en Teherán el 31 de julio de 2024.

En los diez meses posteriores a la operación Tormenta de Al-Aqsa, antes de su asesinato, Haniya articuló una visión de resistencia, sacrificio y victoria final que trascendió su propia vida. Sus palabras, pronunciadas a través de la resistencia y el desafío, ofrecen una perspectiva de la justa causa palestina.

Cuando los combatientes de la Resistencia de HAMAS rompieron los muros de la prisión al aire libre de Gaza el 7 de octubre, Haniya comprendió de inmediato que la historia había dado un giro.

“Estamos a punto de lograr una gran victoria y una clara conquista en el frente de Gaza”, declaró aquel primer día. “La batalla se ha trasladado ahora al corazón de la entidad sionista”.

Marcó el fin, momentáneo pero significativo, de décadas de ocupación, asedio y humillación del pueblo palestino. “¡Basta ya!”, declaró Haniya en aquel momento. “El ciclo de intifadas y revoluciones en la lucha por liberar nuestra tierra y a nuestros prisioneros que languidecen en cárceles de ocupación debe concluir”.

Para Haniya, la operación giraba fundamentalmente en torno a la libertad y la dignidad de los palestinos. La Resistencia había advertido repetidamente que no permanecería en silencio ante las provocaciones en Jerusalén y la Mezquita Al-Aqsa.

Mientras el mundo guardaba silencio, incluidos los países árabes, la Resistencia se hizo oír mediante acciones decisivas sobre el terreno. Desde los primeros días de esta operación histórica y sin precedentes, Haniya identificó claramente a los regímenes que se oponían a Palestina.

“Lo que Israel está haciendo, con el apoyo de Estados Unidos y los países occidentales, se basa en la cuestión de la doble moral y las mentiras”, declaró el 14 de octubre. “La administración estadounidense está dando todo lo que puede a Israel”.

Mientras se desarrollaba la guerra genocida israelí contra Gaza, respaldada por Estados Unidos, Haniya señaló las pruebas que se acumulaban ante los ojos del mundo.

“Estados Unidos es el eje principal de la guerra israelí contra Gaza”, declaró Haniya el 24 de noviembre. El mundo presenció cómo las armas estadounidenses caían sobre los barrios, hospitales y escuelas de Gaza. “Todos los civiles asesinados en Gaza —miles, decenas de miles de mártires— fueron asesinados con armas estadounidenses, con cohetes estadounidenses, bajo la protección política de Estados Unidos”.



Los múltiples vetos estadounidenses a las resoluciones de alto el fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU revelaron la verdad detrás del apoyo inquebrantable e impenitente de Washington a la guerra genocida.

“¿Qué significa el veto de Estados Unidos a la resolución de alto el fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU?”, comentó Haniya en aquel momento. “Significa que Estados Unidos está brindando protección total y amparo a la continuación de las masacres y los asesinatos en Gaza”.

En su opinión, la votación de la Asamblea General de la ONU, en la que 120 países pidieron un alto el fuego, representó una “victoria política” lograda mediante la resistencia en el campo de batalla y demostró que el dominio de Estados Unidos sobre el orden internacional había disminuido irreversiblemente.

El 31 de octubre, semanas después de la operación Tormenta de Al-Aqsa, a la que siguió un ataque genocida a gran escala, señaló que "la cantidad de explosivos utilizados contra los residentes y las zonas residenciales de Gaza supera el volumen de la bomba atómica lanzada por Estados Unidos sobre Hiroshima".

El régimen israelí, afirmó, estaba cometiendo “masacres bárbaras contra civiles desarmados”. Esta vileza, advirtió, no los salvaría de la derrota. «Las masacres que está cometiendo el régimen sionista son una clara manifestación del atolladero en el que se encuentran atrapados el régimen ocupante y sus fuerzas terrestres».

Catalogó los crímenes, entre ellos hospitales bombardeados, escuelas y universidades destruidas, y panaderías y farmacias atacadas. “Durante más de cinco meses, nada entró en Gaza”, declaró en abril de 2024. “El hambre se utilizó como arma para doblegar la voluntad del pueblo y presionarlo para que emigrara del norte al sur».

Habló de fosas comunes descubiertas a diario en Gaza, de niños que morían de hambre, de un pueblo sometido a limpieza étnica. Sin embargo, a pesar de todo esto, Haniya sostenía que Israel estaba fracasando y que la Resistencia estaba ganando.

“Los objetivos declarados de la guerra en Gaza son eliminar al movimiento HAMAS, recuperar a sus cautivos y llevar a cabo el plan de desplazamiento», dijo el 9 de enero de 2024. “Les aseguro que el enemigo, a pesar de la destrucción y las masacres, no ha logrado ninguno de los objetivos de la guerra”.

En aquel momento, Israel sostenía que no había eliminado a HAMAS. Tampoco había logrado recuperar a sus cautivos por la fuerza. Ni había conseguido obligar a los palestinos a abandonar Gaza. Lo que sí había hecho era exponer su naturaleza sanguinaria ante el mundo entero.

Quizás el tema central de las declaraciones de Haniya antes y después de la operación Tormenta de Al-Aqsa fue la inquebrantable resiliencia de la Resistencia frente al genocidio y la brutal campaña de exterminio.

“El Frente de Resistencia está librando una batalla honorable en defensa de los palestinos y sus lugares sagrados”, declaró el 17 de noviembre de 2023. “Estos combatientes de la Resistencia finalmente saldrán victoriosos en la guerra de Gaza”.



Fue claro respecto a la naturaleza de la guerra y las décadas de ocupación y apartheid. “Si el enemigo sionista desea una larga batalla, nuestra capacidad es mucho mayor que la suya, y nuestros combatientes de la Resistencia actuarán con decisión en este sentido”.

Insistió en que la Resistencia estaba inmersa en una guerra estratégica y que sería “la única parte que saldría victoriosa”.

Para Haniya, la historia de la Resistencia palestina demostraba un espíritu inquebrantable. Tras el asesinato de muchos líderes importantes del movimiento, este no se quebró, sino que se fortaleció y se volvió aún más decidido.

“Un movimiento que ofrece a sus líderes y fundadores como mártires por la dignidad de nuestro pueblo y nuestra nación jamás será derrotado”, declaró tras el asesinato de Saleh al-Arouri. “Estos ataques no hacen sino fortalecer la resolución, la resiliencia y la inquebrantable determinación de la Resistencia”.

Rechazó categóricamente cualquier insinuación de que HAMAS pudiera ser eliminado por la maquinaria bélica estadounidense-israelí. “El movimiento de Resistencia no puede ser eliminado porque existe en todo el territorio nacional y en el extranjero, así como en la conciencia de la Umma musulmana y de los pueblos libres del mundo”.

Como él mismo afirmó, HAMAS es un movimiento de masas arraigado en la realidad vivida de la ocupación en Palestina y en el deseo universal de libertad.

Para Haniya, la Resistencia también era moralmente superior a su enemigo. “Los combatientes de la Resistencia, a diferencia del enemigo, no atacan a civiles, niños ni ancianos”. Esta distinción, creía, era fundamental para comprender la guerra.

Las palabras de Haniya tuvieron un peso especial debido al precio personal que pagó. Estuvo en primera línea, al igual que su familia. Perdió a casi 60 miembros de su familia en ataques aéreos israelíes desde el 7 de octubre de 2023. Tres de sus hijos y tres nietos murieron en un solo ataque en abril de 2024. Su respuesta fue admirable por su desafío y paciencia.

“Agradezco a Alá este honor que nos ha concedido mediante el martirio de mis tres hijos y mis nietos”, dijo. “Con este dolor y esta sangre, forjamos la esperanza, el futuro y la libertad para nuestro pueblo, nuestra causa y nuestra nación”.

“Le decimos a la ocupación que esta sangre solo nos hará más firmes en nuestros principios y en nuestra lealtad a nuestra tierra”.



Afirmó que el régimen israelí se engañaba al pensar que lograría que los palestinos cambiaran de postura asesinando a sus hijos y familiares. “Matar a sus hijos solo haría que los combatientes de HAMAS se reafirmaran en sus principios. Mis hijos permanecieron con nuestra gente en la Franja de Gaza y no abandonaron el territorio asediado”.

Si bien Haniya estaba abierto a las negociaciones, se mostró inflexible en lo que respecta a las demandas fundamentales del pueblo palestino y su dignidad.

“La Resistencia no se conformará con nada que no sea el cese total de la agresión, la retirada del ejército de ocupación de Gaza y el levantamiento del opresivo asedio”, afirmó.

Expuso claramente las condiciones, que incluían un alto el fuego permanente, la retirada completa de Israel, el regreso de las personas desplazadas a sus hogares, la reconstrucción de Gaza, el levantamiento del bloqueo y un intercambio serio de prisioneros.

“No habrá acuerdo con el régimen israelí antes del cese total de su agresión contra la Franja de Gaza y la retirada de sus fuerzas del territorio”.

Haniya rechazó cualquier acuerdo para Gaza que excluyera a HAMAS y a otros grupos de la Resistencia, y afirmó que cualquier acuerdo para Gaza tras el fin de la guerra que no incluyera a HAMAS ni a otras facciones palestinas era una ilusión.

La Resistencia, insistió, se mantendría “fiel al pueblo palestino y a sus legítimas aspiraciones, y continuaría protegiendo Gaza”.

También advirtió contra los falsos compromisos. “El enemigo no logrará sus objetivos y los castillos no caerán”, afirmó. “Lo que el enemigo no consiguió mediante la matanza, la destrucción y el genocidio, no se puede lograr mediante negociaciones”.

Haniya nunca dejó de reconocer el papel de Irán y de los miembros del Eje de la Resistencia en el apoyo a la lucha palestina.

Por ejemplo, el 24 de noviembre de 2023, expresó su “gratitud por el firme apoyo del Líder mártir de la Revolución Islámica, el presidente, el Gobierno y el pueblo de Irán, así como por el activo apoyo diplomático del ministro de Asuntos Exteriores iraní a la cuestión palestina y a su pueblo”.

También expresó su gratitud a Hezbolá del Líbano, Ansarolá de Yemen y a los grupos de la Resistencia de Irak y Siria. Su apoyo, afirmó, “envía un mensaje claro al régimen sionista y a Estados Unidos”: la Resistencia forma parte de un frente regional que se enfrenta a la hegemonía occidental.



El 26 de marzo de 2024, declaró que “el apoyo que Irán ha brindado a la causa palestina y al pueblo de Gaza durante la guerra en curso es digno de elogio”. Consideraba que el apoyo de Irán “eleva la moral de los combatientes de la Resistencia palestina2.

Haniya comprendió la importancia estratégica de esta alianza. “La Resistencia palestina se encuentra hoy en la primera línea contra la hegemonía occidental”, declaró el 30 de julio de 2024, un día antes de su asesinato. “El enemigo busca desmantelar esta línea para imponer sus políticas y dominar la región, con el objetivo de doblegar a la Resistencia”.

Identificó el papel de Irán como fundamental en esta confrontación: “Esto subraya la estrategia crucial de la República Islámica de Irán para apoyar la Resistencia y contrarrestar la influencia de las manifestaciones regionales de arrogancia, en particular el régimen sionista”.

En sus declaraciones finales, Haniya mostró una confianza inquebrantable en el resultado final. “El pueblo palestino y los combatientes de la Resistencia deben demostrar su heroísmo y lograr la victoria contra Israel”, declaró el 30 de julio de 2024. “La guerra genocida del régimen contra Gaza ha alcanzado una etapa crítica e histórica tras 300 días”.

Consideraba la agresión israelí como la agonía de un proyecto colonial de asentamiento moribundo. “La imagen de Israel ha quedado destrozada y se encuentra en un aislamiento sin precedentes”, declaró. “Israel representa un peligro para toda la región árabe y musulmana”.

Según afirmó, el régimen era un 2niño mimado de Occidente” y su bancarrota moral era ahora evidente para todos. Para Haniya, el camino a seguir era claro: “La resistencia es la única solución para que los palestinos se libren de los actos atroces del régimen israelí”.

Haniya fue asesinado el 31 de julio de 2024. En su último mes de vida, habló con la claridad de un líder consciente de la gravedad de la situación. Había perdido a su familia, soportado la ocupación y presenciado un sufrimiento inimaginable, pero jamás flaqueó.

El líder de HAMAS dejó un legado que va más allá del liderazgo político, demostrando una firmeza inquebrantable ante la adversidad. Articuló una visión de una Palestina libre de ocupación, un pueblo unido en la resistencia y un futuro construido sobre el sacrificio de los mártires.

“Con este dolor y esta sangre, creamos esperanza, un futuro y libertad para nuestro pueblo, nuestra causa y nuestra nación”, declaró tras el asesinato de sus tres hijos, demostrando que valoraba la causa palestina por encima de las pérdidas personales.

La Resistencia, insistió, continuaría. El movimiento que ofrece a sus líderes como mártires no puede ser derrotado. Y la causa —la liberación de Palestina— finalmente prevalecería. Esa era su convicción, y murió creyendo en ella.

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martes, 28 de julio de 2026

Israel Katz se jacta de haber destruido por completo 24 aldeas fronterizas libanesas en medio del silencio de los gobernantes del Líbano


El ministro de Guerra sionista, Israel Katz, reflejó claramente la arrogancia y la barbarie de su entidad ocupante, alardeando de que su ejército ha destruido hasta el momento 24 aldeas centenarias en las zonas fronterizas libanesas.

Mientras tanto, las autoridades libanesas siguen guardando silencio sobre los crímenes israelíes.

Afirmó que las 24 aldeas, habitadas por chiíes hostiles, fueron destruidas por el ejército israelí.

En este sentido, las fuerzas de ocupación israelíes destruyeron una escuela y un orfanato afiliados a la Asociación Benéfica Al-Mabbarat.

Según corresponsales de Al-Manar, las fuerzas de ocupación israelíes intensificaron sus ataques en el sur del Líbano desde el amanecer del martes, llevando a cabo operaciones de demolición, bombardeos de artillería y ataques con drones contra varias localidades.

Fuente: Al Manar

sábado, 25 de julio de 2026

En menos de 24 h: Israel mata a 6 palestinos en Gaza; uno era policía


Al menos seis palestinos han muerto, incluido un jefe policial, en ataques de Israel perpetrados desde la mañana de este sábado en distintas zonas de Gaza.

El Ministerio del Interior de Gaza ha informado que un ataque aéreo israelí contra el barrio de Sheij Radwan, en el norte de la ciudad de Gaza (norte del enclave), mató al general de brigada Abdel-Nasser Al-Maqadma, jefe de la policía del norte de la franja y que se desempeñaba como gobernador del norte de Gaza.

La agencia de noticias palestina Wafa, citando fuentes médicas, ha informado que dos personas murieron y otras resultaron heridos después de que un dron israelí impactara contra el tejado de una casa perteneciente a la familia Abu al-Rish, cerca del estadio Al-Nour, en el oeste de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza.

En la misma jornada, otro palestino perdió la vida cuando un dron israelí atacó las inmediaciones de la calle 5 en la zona de Al-Mawasi, al oeste de Jan Yunis, han agregado las fuentes.

Más temprano en el mismo día, el medio ha dado a conocer que un palestino murió y otros resultaron heridos como resultado de un bombardeo israelí desde un avión no tripulado contra una bicicleta y varios peatones en el barrio de Sheij Radwan, en el noroeste de la ciudad de Gaza, en el norte del enclave.

Según personal sanitario, un paramédico palestino murió en el campamento de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza, mientras que un policía que había resultado herido en un ataque israelí la semana pasada falleció posteriormente a causa de sus heridas.



Israel ha atacado a numerosos miembros de la policía en los últimos meses, incluyendo a altos funcionarios, alegando que muchos estaban afiliados al brazo militar de Hamás y representaban una amenaza para la seguridad de las fuerzas israelíes en Gaza.


El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) afirma que los ataques tienen como objetivo debilitar a las fuerzas del orden, sembrar la inestabilidad y violar el alto el fuego negociado por Estados Unidos que entró en vigor en octubre.


De hecho, el Ministerio de Salud palestina ha anunciado este sábado que, desde que se anunció el alto el fuego el 10 de octubre de 2025, 1191 palestinos han muerto y otros 3853 han resultado heridos. Añade que durante el mismo período fueron recuperados de entre los escombros los cuerpos de 803 víctimas.

La institución ha actualizado el balance de víctimas palestinas por la agresión de israelí contra Gaza iniciada en el 7 de octubre de 2023, señalando 73 317 muertos y 173 961 heridos; además ha puesto de relieve que un número de víctimas permanece bajo los escombros y en las calles, mientras que los equipos de rescate aún no han podido acceder a ellas.

El régimen sionista, con el respaldo de Estados Unidos, lanzó su guerra contra la Franja de Gaza el 7 de octubre de 2023. Tras meses de ofensiva sin lograr sus objetivos declarados, entre ellos eliminar a HAMAS y recuperar por la vía militar a los prisioneros israelíes, aceptó un acuerdo de alto el fuego. Sin embargo, desde la entrada en vigor de la tregua, ha incumplido parte de sus compromisos y ha continuado sus ataques contra Gaza.



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viernes, 24 de julio de 2026

Dos fuerzas israelíes mueren en operación palestina en Cisjordania


Dos soldados israelíes han muerto este viernes en una operación palestina durante un ataque de colonos en una zona cerca de Nablus, en el norte de Cisjordania.

Según el ejército israelí, el mayor Yuval Ezra, de 27 años, comandante de batería del 411.º Batallón del 282.º Regimiento de Artillería, y el sargento mayor de la reserva Benayahu Mellet, de 32 años, comandante del 8119.º Batallón de la Brigada de Jerusalén (Al-Quds), murieron esta mañana en un tiroteo cerca de Nablus.

Esto se produce durante una incursión de un grupo de colonos, con el apoyo de las fuerzas israelíes, en la aldea de Tell, donde abrieron fuego a los palestinos y asesinaron a cuatro de ellos.

Según medios israelíes, durante el ataque de los colonos israelíes, un palestino se ha apoderado del arma de una fuerza israelí y ha abierto fuego contra el grupo de colonos que realizaba la incursión en la zona.


Tras el incidente, el ejército israelí ha anunciado preparativos para lanzar una amplia operación en Cisjordania ocupada. Por su parte, el primer ministro del régimen sionista, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que actuará con toda su fuerza y ha convocado una reunión de seguridad.



Tras los enfrentamientos en la aldea de Tell, las fuerzas del régimen israelí y grupos de colonos armados han lanzado incursiones en varias zonas de Cisjordania ocupada y Al-Quds ocupada. El ejército ha reforzado el cerco sobre Nablus, mientras colonos armados han atacado la aldea de Jit y han causado daños a propiedades palestinas.

Asimismo, el ejército israelí ha desplegado refuerzos en el norte de Cisjordania y ha anunciado la continuación de sus operaciones militares en varias localidades.


Por su parte, Netanyahu ha convocado una reunión de seguridad para abordar la respuesta a la operación, mientras el extremista ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir, ha pedido destruir la aldea.

Tras la operación, Abu Obeida, el portavoz de las Brigadas Ezzeddin Al-Qassam, rama militar del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), ha emitido un comunicado en el que ha rendido homenaje a la resistencia palestina en Cisjordania y ha elogiado las recientes operaciones llevadas a cabo en distintas zonas de este territorio.


En su mensaje, dirigido a los combatientes palestinos en Cisjordania, ha afirmado que “todo nuestro saludo y admiración para nuestro pueblo combatiente en Cisjordania y para sus jóvenes revolucionarios, que han asestado duros golpes a los ocupantes y han hecho frente a las bandas saqueadoras de colonos sionistas, desde Nablus hasta Yenín y Al-Quds, vengando por la Mezquita de Al-Aqsa, que sigue siendo profanada por los seres más despreciables”.


El 30 de julio de 2026, más de 4200 colonos israelíes, encabezados por el ministro extremista Itamar Ben-Gvir, irrumpieron en el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa bajo protección policial. Las autoridades palestinas calificaron la incursión de grave violación del derecho internacional y un intento de alterar el statu quo del lugar sagrado.

El régimen sionista, con el respaldo de Estados Unidos, lanzó su guerra contra la Franja de Gaza el 7 de octubre de 2023. Tras meses de ofensiva sin lograr sus objetivos declarados, entre ellos eliminar a HAMAS y recuperar por la vía militar a los prisioneros israelíes, aceptó un acuerdo de alto el fuego. Sin embargo, desde la entrada en vigor de la tregua, ha incumplido parte de sus compromisos y ha continuado sus ataques contra Gaza.


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