El movimiento Fatah celebra su primera Conferencia en casi una década y participan de miembros de Cisjordania, la Franja de Gaza y el extranjero.
Fatah celebra su octava conferencia luego de décadas sin celebrar ningún encuentro
El movimiento palestino Fatah celebra su octava conferencia general en Ramala en medio de desafíos políticos y sobre el terreno sin precedentes, las repercusiones de la guerra israelí en la Franja de Gaza, la creciente presión sobre el liderazgo palestino y el debate cada vez mayor sobre la era posterior a Mahmoud Abbas.
Fatah está inmersa en su primera conferencia en casi una década y participan miles de miembros de Cisjordania, la Franja de Gaza y el extranjero.
La atención se centra en las elecciones para el Comité Central y el Consejo Revolucionario, ya que se consideran indicadores del equilibrio de poder dentro del movimiento y de los posibles acuerdos de sucesión para Abbas.
En este contexto, el secretario del Comité Central, Jibril Rajoub, declaró que el encuentro se celebra en el momento más crítico para la causa palestina, y "tiene como objetivo proteger el proyecto nacional palestino, la Organización para la Liberación de Palestina y la Autoridad Palestina".
Por otra parte, los observadores creen que la conferencia tiene lugar "en medio de una crisis de legitimidad interna y crecientes críticas a Fatah debido al estancamiento del proceso de paz, la ausencia de elecciones y reformas, y las continuas divisiones dentro del movimiento".
Varias figuras prominentes están ausentes de la conferencia, sobre todo Nasser al-Qudra, quien calficó a cita como inválida. "El liderazgo que ha usurpado el poder es ilegítimo y su tiempo se ha acabado", declaró a la AFP.
Controversia sobre posibles sucesores de Abbas
Se espera que la conferencia sea testigo de la competencia entre figuras prominentes cuyos nombres han sonado como posibles sucesores de Mahmoud Abbas, especialmente Hussein al-Sheikh y Jibril Rajoub, además de la circulación de nuevos nombres dentro del movimiento, como Yasser Abbas y Majid Faraj.
En declaraciones a la AFP sobre la mención del nombre de Yasser Abbas, el director del Centro Palestino de Investigación Política y Estudios Estratégicos (Masarat), Hani al-Masri, afirmó que la aspiración del hijo del presidente a formar parte del Comité Central "indica una tendencia hacia la sucesión dinástica".
Al-Masri considera que este asunto es "sumamente peligroso para Fatah, la Autoridad Palestina y la causa palestina".
Por su parte, Jibril Rajoub aseguró que el hecho de que Abbas sea hijo del presidente no le otorga poder para influir en los miembros de la conferencia a fin de que lo elijan o para impedir su participación.
"Somos un sistema revolucionario y nacional, y no tenemos una familia gobernante... y él tiene derecho a presentarse conforme a la ley", añadió Rajoub.
Yasser Abbas reside principalmente en Canadá y se dedica a los negocios, con empresas que operan en diversos sectores en los territorios palestinos.
El reglamento interno estipula que, para poder presentarse como candidato al Comité Central, un miembro debe haber permanecido 20 años en el movimiento y haber ascendido a través de diversos puestos organizativos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario